Viaje de ida

Conocí a María Luisa de noche, el tres de marzo, un martes. Recuerdo que esa noche –nos encontramos sobre las diez– Sevilla estaba especialmente acogedora. Recuerdo cruzar el callejón del agua, la luz cálida y anaranjada de esa calle; recuerdo el leve frescor que la recorre, la sensación de estar caminando por una calle que… Leer más Viaje de ida