A todos los que tienden: compartimos

Durante cuatro horas olvido mi intimidad e identidad colgada, expuesta, en dos cuerdas de alambre; esperando el escrutinio del sol y del tiempo. Tender la ropa: dedicar quince minutos a escoger las pinzas, estirar las camisetas, sacudir los pantalones vaqueros, encontrar los calcetines perdidos. La cotidianidad une. Puede que por ello algunos recurran al debate… Leer más A todos los que tienden: compartimos