El libro que cautivó el 2018 con una violación

Dicen The New York Times, El País y demás cabeceras que uno de los libros más influyentes y recomendables del pasado año ha sido Historia de la violencia, del francés Edouard Louis. Para una apasionada lectora de los escritores galos, la recomendación de estas cabeceras no tiene ningún pero.

Historia de la violencia es la historia de una violación. Leo de noche antes de ir a dormir, en el autobús de camino al trabajo y en el tren de vuelta a casa tras las vacaciones de Navidad; leo en momentos de transición para olvidar rápido el -violento- trámite  policial y médico al que el protagonista se enfrenta después de la violación, para extraer rápido de mi memoria el olor a melocotón de las sábanas en las que Reda viola a Edouard y, también, para desechar de mi memoria reciente los escalofríos del protagonista mientras inspeccionan su cuerpo para encontrar la agresión.

De la lectura, en general, me atrae no reconocerme, encontrar los personajes y las tramas más diametralmente opuestos a mi forma de pensar de hablar de vivir. Dirán, quizás, los periódicos a los lectores que esta es una de las obra adecuadas para tener en la mesita de noche, junto a otras de las más recomendadas este año: Asimetría de Lisa Halliday y Una educación, de Tara Westover. Pero, ¿quién querría leer una obra tan áspera y dura como esta?

Historia de la violencia, o de la violación, comienza con la negación del hogar, físico y psíquico. Las tres primeras páginas de la obra son un montón de sábanas esparcidas por el suelo, bajo el tambor de la lavadora y junto a una botella de lejía y amoníaco. Comienzo a leer y me ensucio las manos, porque huelo en mí la limpieza con la que Edouard trata de borrar de su casa la violación.

Muchos escritores franceses coetáneos se debaten en sus obras, como una peonza bordeando el filo de una mesa, entre el respeto -o la sumisión- y el racismo y los prejuicios acerca de las creencias religiosas; es el caso de Houellebecq en Sumisión, novela que narra una sociedad distópica en la que el islam encarna una amenaza política que, finalmente, acaba por gobernar el país e impone la maxifalda que tanto preocupa al Michel menos político y, a su vez, este acaba por abrazar el islamismo. La obra de Edouard Louis también concluye con un final de cambio: el protagonista acaba por reconocer que tras lo ocurrido y, a pesar de sus numerosos intentos por no caer al terreno del odio, ha pasado a considerarse una persona racista.

Mientras Edouard permanece en instancias policiales para devolver a la justicia la violencia soportada la noche del 25 de diciembre, el protagonista alude una vez tras otra ese momento de transición como: El Proceso reiterado tanto en su referencia literaria como en la más física y palpable. Repite sillas, mesas de interrogatorio, guantes de látex para analizar su intimidad, pero, también, repite El proceso de Kafka y de Wells.

¿Cuales son las causas que empujan al François de Houellebecq a convertirse al islamismo y al Edouard de Edouard, valga la redundancia, a creerse racista?

Mi mesita de noche irradia mala educación, violencia y odio; una joven, quién sabe si oportunista u honesta, enamorada de un hombre, prestigioso y Nobel, cuarenta años mayor que ella (Asimetría), un chico frágil que durante su infancia se dedicó a robar y, ahora, han desvencijado su cuerpo (Historia de la violencia), un hombre repleto de sufijos, machista, manipulador, capitalista, explotador y racista, (Plataforma). A todos ellos los dejo ahí, en la mesita de noche, descansando de su narración peripatética e infantil. A todos ellos los llevo conmigo en esos momentos de transición, de A a B, de casa al trabajo en tren, porque necesitan, necesito, de la violencia del ajetreo para olvidar que, detrás de Los libros más influyentes del 2018 está la historia real.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s