¿Dónde dormiste anoche?

“Fuck you all, this is the last song (…)”.

Un rubio con chaqueta de lana, pelotillas incluidas, reía sarcástico con el público y anunciaba que, efectivamente, iba a ser la última canción que tocarían en ese ya legendario unplugged –sortudos aquellos que pudieron asistir-, en la que sería una de las últimas apariciones públicas de Kurt Cobain.

La canción que cerraba el concierto intimista difundido por la cadena de televisión MTV pertenecía originalmente a Lead Belly, “Where do you sleep last night”, quizá dedicada a su turbulenta pareja Courtney Love, madre de su única hija. Durante mucho tiempo, como con tantas otras cosas, no presté demasiado atención a los prolegómenos de la canción y me dediqué a tararear la letra obviando quién la había cantado en un primer momento, fue tiempo después de escucharla por primera vez cuando un algorritmo de Spotify decidió que era el momento de alumbrarme con su mágica sabiduría y ya en los primeros acordes, mientras bebía un café (casi seguro) identifiqué la canción de un folk oxidado y ligero y me puse a buscar en esa enciclopedia infinita que es internet la vida y obra de este señor al que había homenajeado Nirvana un 18 de noviembre de 1993.

Y, ¡guau! ¡Vaya vida! A día de hoy de seguro no sería un hombre al que honrar. Detenido en diversas ocasiones por atracos, intentos de asesinato e incluso por consumar uno, por el que fue condenado treinta años; se había convertido casi fortuitamente en un cantante reconocido aunque no adinerado, en unos años 30 y 40 de Estados Unidos flanqueados por las guerras y los conflictos de raza. Un antihéroe captado en la cárcel por un productor musical que vio en él algo de verdad y algo de maldito, ingredientes base para un artista imperecedero.

Hay algo en sus canciones, en la atmósfera que crea y en las letras que escribía, que condenaban el racismo y los abusos de poder, e incluso clamaban por su libertad que le fue concedida en forma de indulto por el gobernador -quien quedó conmovido por su habilidad- algo que alberga más vida que la suya propia. Volvió a entrar en la cárcel: entró tantas veces como quedó en libertad.

Qué tipo de canto puede emanar del alma cuando un hombre ha conocido la libertad y la falta de ella, ha quitado la vida, ha herido, robado y amado. Pudo ser que, al no tratarlo como una persona en igualdad de derechos a los blancos Belly obrara en consecuencia y no acatara ninguna ley que emanase de ellos. Puede ser que lo único que pudiera cantar fuera folk y blues, y de haber nacido en España, ¿qué habría cantado?

Irremediablemente arte y realidad se encuentran en un punto, en aquel que suprime a la persona para dar paso a algo mayor, algo que pervive a pesar del tiempo, a pesar de la moral, de las leyes, de los juicios. La persona que hubiere detrás de la obra queda suprimida por un haz de leyenda, por un agradecimiento de la humanidad por su contribución. Obviando entonces que una obra sea moralmente inapropiada o que el hombre que la escribe sea moralmente inapropiado.

No importa dónde hubiere dormido aquella noche o con quién.

 

Beatriz Arcos

 

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