Contra la interpretación: Mad Max

El hecho es que toda la conciencia y toda la reflexión occidentales sobre el arte han permanecido en los límites trazados por la teoría griega del arte como mímesis o representación. Es debido a esta teoría que el arte en cuanto a tal —por encima y más allá de determinadas obras de arte— llega a ser problemático, a necesitar defensa. Y es la defensa del arte la que engendra la singular concepción según la cual algo, que hemos aprendido a denominar «forma», está separado de algo que hemos aprendido a denominar «contenido», y la bienintencionada tendencia que considera esencial el contenido y accesoria la forma.

Contra la interpretación, Susan Sontag

Ni Mad Max quiere ser interpretada en clave de contenido, despedazada o mutilada, ni su creador y todo su equipo han de justificar la existencia de una obra de arte que en el momento en el que sus voluntades lo desean, adquiere una existencia completa y autónoma.

La experiencia sensorial que se deriva al visualizar una obra de arte, en ese caso cinematográfica, pertenece a una parcela intimista y subjetiva del humano que no se debe elevar a un aplauso colectivo ni siquiera a una comprensión total y exhaustiva de su significado.

El arte como percepción de un reflejo distorsionado de la realidad que debemos recoger y unir para así poder aprehenderla en un único sentido inequívoco es un fracaso de nuestra historia provocada por la asunción tradicional de que todo ha de tener una utilidad. Si por cualquier motivo o pseudodeficiencia, no somos capaces de llegar a ese punto de intelección, ya habrá un erudito iluminado que nos enseñe el camino. Nos creemos o nos han hecho creer, como si todo recurso fuese una metáfora, que existe esa conexión con la realidad que todo cuerdo debe reconocer en el mismo instante de su manifestación si no queremos ser tachados poco menos que de inútiles. Se espera de una obra de arte que tenga algún tipo de relación con la realidad así como se espera del lector, espectador u oyente, que disponga de las herramientas mentales, empíricas e intelectuales como para descifrarla.

Si trazamos un eje cronológico de la historia del arte pictórico, observaremos que su vínculo con la realidad ha sido el de la representación por medio de diversos recursos: la deformación, la figuración, la abstracción, la negación… Más o menos alejada de su veracidad existía un común denominador, un nexo que quería reivindicar una razón de ser humana basada en su lugar en el mundo que convenimos es el que es.

Las obras de locos, dementes, insanos, alejados de cualquier vínculo con la materialidad de nuestra existencia siempre han fascinado a la comunidad humana que los considera una suerte de visionarios de otra realidad. Es por eso que nos seduce su particular visión y los admiramos y adulamos en los museos o nos relamemos cuando leemos su prosa o escuchamos el virtuosismo que desprenden sus notas.

Mad Max, un tío loco en un mundo loco; un prerrequisito para entender que cualquier parecido con nuestra realidad es una mera coincidencia. En las manifestaciones artísticas con un hilo conductor narrativo, ya sea novela o cine, cuanto menos moral se muestre el mundo que se nos presenta mayor será su libertad en su existencia y esencia como obra artística, puesto que mayor será la distancia que lo aleje de nuestra realidad. Como los dadaístas en el arte pictórico, escultórico y también literario y musical, cuanto más loco te muestres más dificultarás el trabajo de los críticos para que despedacen tu obra. Aunque más complicado será también una aceptación o una simpatía con el público común, quien, por lo general, sigue buscando en el arte un salvoconducto, una llave o un ornamento y, no comprende que en ocasiones el valor intrínseco de este es su esterilidad.

Mi experiencia sensorial e intelectual con Mad Max es mía y es intransferible. Aunque eso no suponga la prohibición de compartirla e incluso de encontrar semejanzas con las de otras personas. La forma, hasta donde podemos interpretar, es la de un mundo distópico primitivo, enfermo crónico de las dolencias actuales. Veo una lucha por la supervivencia, una división de clases de unos que poseen y manejan los recursos y otros que padecen la ausencia de estos. Infiero una época postmoral amoral, en la que unos pocos, quizás, una decena de ellos, quieren defender unos valores humanos ya perdidos: que la mujer no viene al mundo solo para concebir, que la supervivencia de la especie no debe perpetuarse a costa de todos los procedimientos, que la libertad no es una quimera. En ese mundo, exceptuando casos contados, todos nuestros defectos son sus principios y las relaciones se basan en el miedo y en el poder. Su dios es un motor y a sus fieles se les promete otra vida en el Valhala, el cielo de los combatientes, milicianos cegados por una idolatría hacia un ser humano que se cree deidad y que explota la falta de necesidades básicas para prolongar su gobierno.

¿Y ahora? ¿Quiso George Miller cabrear a Occidente con una película taquillera que se aleja tanto de la realidad que la toca por el otro extremo? ¿Es una fábula de nuestro mundo? ¿Es su reflejo futuro? Arena, desierto, escasez, avaricia, seres deshumanizados, excesos… Quizá ni siquiera los académicos entendieron que el mundo que intentan recrear en el film no es una deformación de la realidad sino una hipérbole desnuda y honesta de la nuestra; la diseñadora del vestuario de la película Jenny Beavan lo sufrió en su persona cuando fue a recoger el Oscar en el Teatro Kodak en mitad de un desprecio general por su forma de vestir y por su peinado, quizás venían a decir que la mujer tiene que agradar y seguir unos cánones de belleza establecidos y que ella no encarna esta petición. Quizás es solo mi percepción y seguramente mi interpretación sea errada, pero mi opinión aquí no importa, yo estoy en contra de la interpretación.

@Beatriz Arcos

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s